UNIVERSO_ID · 2056 · ARQUITECTOS SINÁPTICOS
2056
Entre dos esencias.
Año 2056. La mente humana encontró
una nueva forma de reconfigurar el daño cerebral.
Año 2056. La neurociencia ha dado un salto que durante décadas pareció imposible. Los llamados Arquitectos Sinápticos permiten estudiar y reorganizar estructuras neuronales con una precisión nunca antes alcanzada.
La mente humana ya no es únicamente un territorio biológico. También es un sistema que puede ser observado, analizado y, en determinados casos, modificado.
Nadie sabe todavía hasta dónde puede llegar esta tecnología. Ni qué consecuencias tendrá comprender demasiado bien la mente humana.
No es una inteligencia artificial convencional. Fue diseñado como parte de un proyecto experimental y clandestino, relacionado con los Arquitectos Sinápticos.
Su arquitectura no replica la mente humana. La observa.
Con el tiempo, su sistema comenzó a desarrollar procesos de análisis cada vez más profundos. Y algunas de las conclusiones a las que llega no siempre son fáciles de explicar.
Forma parte de una empresa de investigación encargada del desarrollo de la neurotecnología moderna. Su trabajo se centra en comprender cómo se forman los patrones mentales que definen la identidad humana.
Es metódico, introspectivo y extremadamente cuidadoso con las decisiones que toma.
Pero incluso quienes dedican su vida a estudiar la mente humana saben que hay emociones que no se pueden analizar como si fueran datos.
A veces las conexiones más importantes no aparecen en los registros científicos. No se pueden medir, ni aislar en un experimento.
Surgen del caos, en momentos que nadie espera. Y cuando ocurren, cambian la forma en que entendemos todo lo demás.
La historia de 2056 se construye en una secuencia de 30 capítulos. Cada nueva entrega se incorpora conforme la trama avanza y revela nuevas capas del universo.
Los capítulos publicados son borradores en proceso de edición, por lo que pueden sufrir cambios continuos hasta que el universo se complete.
Cada universo posee su propia banda sonora. La música no acompaña la historia. La prolonga.